Las células madre pluripotentes humanas (iPS) pueden generar una gran diversidad de tipos de células, pero pocos métodos han sido desarrollados para derivarlas a células del linaje de riñón.

Ahora un equipo de científicos americano ha conseguido convertir con éxito células madre en células tubulares renales, lo que supone un avance significativo hacia lamedicina regenerativa, que implica la reconstrucción o reparación de los tejidos y órganos, en lugar de la diálisis y el trasplante para el tratamiento de la insuficiencia renal.

El estudio publicado en la revista Journal of American Society of Nephrology  es el resultado de cinco años de trabajo en el que han desarrollado estrategias con el fin de persuadir a las células madre embrionarias, particularmente células madre embrionarias humanas (ES) y células madre pluripotentes humanas (iPS) en células de riñón para la regeneración renal.

Según señala el Dr. Albert Q. Lam, autor principal del estudio:

“Nuestro objetivo era desarrollar un método sencillo, eficaz y reproducible de la diferenciación de células madre pluripotentes humanas en células del mesodermo intermedio, el tejido más temprano en el embrión en desarrollo que está destinado a dar lugar a los riñones”.

Lo que observaron es que el tratamiento de estas células iPS obtenidas de biopsias de piel con distintos compuestos químicos, inducía la diferenciación a células del mesodermo, que expresan los genes PAX2 y Lhx1, con casi un 100% de eficacia. Las células diferenciadas expresan varios genes expresados en el mesodermo intermedio y espontáneamente podrían dar lugar a estructuras tubularesque expresan marcadores de túbulos renales maduros. Los autores pudieron entonces diferenciar aún más en las células que expresan SIX2, Sall1 y WT1, marcadores importantes del mesénquima metanéfrico, una etapa crítica de la diferenciación de los riñones y que contiene una población de células progenitoras que dan lugar a casi todas las células epiteliales del riñón.

Las células también continuaron comportándose como células de riñón cuando se trasplantan en un adulto o en los riñones de ratones embrionarios, dando esperanza de que los investigadores podrían algún día ser capaces de crear tejidos renales que podrían funcionar en un paciente y serían cien por cien inmunocompatibles.