El trasplante renal es la terapia de elección para la mayoría de las causas de insuficiencia renal crónica, porque mejora la calidad de vida al prescindir de la dependencia de la diálisis y  aumenta la supervivencia de los pacientes.

En el caso de un riñón trasplantado con funcionamiento correcto, la dieta y el tratamiento estarán determinados por otras consideraciones: sobrepeso/obesidad, bajo peso, dislipemias (elevado colesterol y/o triglicéridos), hipertensión arterial, glucosa en sangre alterada.

Hay varios desordenes nutricionales relacionados con el trasplante renal, la mayoría de ellos como consecuencia de la terapia glucocorticoidea (inmunosupresores). Estos incluyen:

  • Apetito normal o aumentado, por lo cual es común la ganancia de peso corporal y de grasa.
  • Glucemia en ayunas elevada. En estos casos, desde el punto de vista nutricional es importante controlar el aporte de hidratos de carbono simples: azúcar, jugos y gaseosas comunes, golosinas, dulces, etc.
  • Deterioro del crecimiento en niños, producido por la baja absorción intestinal de calcio y por niveles reducidos de Vitamina D, necesaria para su absorción. Pueden desarrollar osteoporosis y fracturas óseas.
  • Pérdida de masa muscular, debido al consumo de proteínas musculares.
  • Aumento del colesterol y/o triglicéridos. En estos casos es fundamental controlar y seleccionar las grasas de la dieta.

Pautas dietéticas en el trasplante renal

  • Moderar el consumo de azúcares y grasas, para prevenir el sobrepeso y controlar las dislipemias.
  • Elevar el consumo de lácteos, para incrementar los niveles de calcio y vitaminas D, necesarios para la formación del hueso.
  • Preferir cortes magros de carne y lácteos descremados, para controlar el aporte de grasas.
  • Moderar el consumo de sal y productos salados, para prevenir el desarrollo de hipertensión arterial.
  • Moderar la ingesta de proteínas. Esto está dirigido a prevenir el deterioro de la función del nuevo riñón.
  • El aporte de alimentos con elevado contenido de potasio, dependerá de los niveles de potasio en sangre.
  • El manejo de líquidos dependerá de la indicación médica, según la diuresis del paciente.

LAS PAUTAS DIETÉTICAS DEBEN ESTAR BASADAS EN LA INDICACIÓN MÉDICA, QUE DEPENDERÁ DE CADA PACIENTE Y DE LA RESPUESTA DEL NUEVO RIÑÓN.

SI EL RIÑÓN NO RESPONDE ADECUADAMENTE,  DESDE EL PUNTO DE VISTA NUTRICIONAL, SE DEBERÁN SEGUIR LAS PAUTAS INDICADAS PARA INSUFICIENCIA RENAL CRÓNICA.

Pautas higiénicas

  • Lavar adecuadamente frutas y verduras con agua potable.
  • Cocinar bien las carnes (no jugosas)
  • Evitar el consumo de comidas preparadas, elaboradas fuera del hogar que contengan alimentos crudos (mayonesa casera, frutas y verduras crudas, huevo, etc.) o de los que se desconozca su procedencia.
  • Consumir agua envasada o potable.
  • Evitar el consumo de lácteos o jugos no pasteurizados.
  • Elegir condimentos envasados, de los cuales se pueda conocer su procedencia.
  • Utilizar tablas o utensilios diferentes para cortar carne cruda y verduras.
  • Verificar la fecha de vencimiento de los alimentos.
  • Mantener una adecuada higiene a la hora de manipular los alimentos.