Entrevista a Marta Azmitia

1. Empecemos por su carrera. ¿Cómo fue su experiencia de servicio en el Congreso? Nunca
he estado de servicio en el Congreso, soy corredora de bienes raíces, mi relación con el
Congreso es por la Ley de Disposición y Trasplante de Órganos y Tejidos.

2. ¿Cómo surgió Donaré? Mi hija falleció en agosto de 2013, quise donar sus órganos, no fue
posible, ella se suicidó y todo servía, me reuní con una amiga, contactamos a un doctor
amigo mío y allí empezamos.

3. ¿Qué contribuciones han realizado para las personas con problemas renales? Ayudamos
al equipamiento de la Unidad de Trasplante Renal y al equipamiento del Laboratorio de
Histocompatibilidad en el Hospital San Juan de Dios. Estamos solicitando la derogación de
la Ley de Trasplantes vigente, para implementar una actual, ya depende del pleno.

4. ¿Cómo ha evolucionado el rol de la Fundación a lo largo de su existencia? La Fundación
se inició en el año 2004, con la idea de crear la Cultura de Donación de Órganos, pero
al percatarnos del equipamiento precario de las áreas, decidimos también ayudar en el
equipamiento, creo que el logro más importante es que hoy podemos hablar de trasplante
de órganos como una cosa normal, que cada vez es más conocido el tema y que estamos a
punto de lograr el trasplante de hígado y el de médula ósea, esto solo se realiza en Costa
Rica, por lo que estamos apuntando a una Unidad Nacional.

5. ¿Qué la motiva para laborar por estas personas? La memoria de mi Ana Lucía y el payback
que deberíamos de hacer todos a Guatemala que nos da tanto todos los días.

6. ¿Cuál cree que es el mayor obstáculo para que las personas se solidaricen con los
enfermos renales? El desconocer el tema, el no creer en las instituciones, el saber que
todo se lo roban, pero poco a poco ha ido cambiando y hoy tenemos una Unidad de lujo
en el Hospital General, lo que nos hace pensar que con buena voluntad todo es posible.

7. ¿Cómo planea expandir la labor de la Fundación? Deseamos construir unidades
autosostenibles y por supuesto, que se realicen todos los trasplantes en Guatemala, si
logramos éstos dos, vamos por el Banco de Ojos, el último creo yo, será el de corazón y
pulmón.

8. ¿Cómo planea convertir el San Juan de Dios en el centro oficial de trasplantes en
Guatemala? Haciendo proyectos sustentables, que perseveren en el tiempo, quitando los
protagonismos y trabajando en equipo, de hecho esto ya se está logrando

9. ¿Cuál es la mejor recompensa de este trabajo? Una sonrisa de un trasplantado,
pues después de haber estado al borde de la muerte, hoy está reinsertado al sistema
productivo del país.